maQondo

maQondo es una revista orientada al crecimiento personal, con todas las variantes que conlleva, en la cual deseo hacer llegar mis propias experiencias y las de otras personas.

Psicología Práctica para la Vida 2 (de 5) Del miedo al amor 25 / Abril / 2008

  1. ¿Qué es este curso?
  2. Estructuras de carácter
  3. Del miedo al amor
  4. Responsabilidad
  5. Agresividad
  6. Perdón

Es 30 de octubre de 2007. Ha pasado una semana y voy a asistir a la segunda conferencia del “Curso de Psicología Práctica para la Vida” impartido por Carlos Odriozola, desde su Centro de Psicología Humanista en Málaga.

Así como la primera vez requirió de una introducción, en esta ocasión, tod@s sabemos a lo que vamos, y nos vamos sentando, nos vamos preparando. Algunas personas se saludan, de la anterior conferencia o del curso de formación. Otros esperamos. Se nota un ambiente distendido y agradable.

Mi novio duda si el escribir sobre estas conferencias puede perjudicar a Carlos y su curso. Yo creo que al contrario, ya que lo que aquí escribo no deja de ser una mero resumen y una interpretación mía sobre lo que entendí y experimenté. Asímismo, como dije en el primer capítulo, la vivencia de asistir en persona a dicho curso no tiene parangón.

El miedo

El miedo es, ante todo, una gran herramienta de nuestra máscara, cuyo único objetivo es alejarnos, separarnos del otro y de nosotros mismos.
La esencia de este objetivo es la creencia de que el otro sólo intenta hacernos daño o que nosotros mismos nos queremos dañar.

Normalmente, cuando tenemos un problema o sentimos malestar, nos preguntamos “¿por qué?”:

  • ¿Por qué me ha pasado esto?”
  • “¿Por qué tomé esa decisión tan mala?”
  • “¿Qué he hecho yo para merecer este castigo?”

Estas preguntas siempre van a tener respuestas racionales, intelectuales, que nuestra cabeza pensante ha generado para hallar un falso consuelo:

  • “Por culpa de mi padre, si no fuera por él, no tendría este problema”
  • “Por que mi jefe me ha presionado y no tenía otro remedio”
  • “Soy un desgraciado”

Estas respuestas, siempre ajenas a nosotros, atienden exclusivamente a nuestra máscara, nuestro personaje. Precisamente, estas respuestas atienden a lo que no somos, por tanto, resultan inútiles e ineficaces para hallar una solución y mejorar nuestro problema.

Si realmente deseamos hallar soluciones y no vacuos consuelos, la pregunta más útil será “¿para qué?”

  • ¿Para qué me ha pasado esto?”
  • “¿Para qué tomé esa decisión tan mala?”
  • “¿Para qué me sirve este ‘castigo’?”

Indudablemente, las respuestas a estas preguntas varian considerablemente respecto a las anteriores, ya que estas preguntas siempre van a atender a nuestro corazón, a nuestras emociones y, por tanto, nos van a descubrir el verdadero propósito de nuestras acciones y de los demás, pudiendo dar una solución, sencilla o compleja, a veces costosa y dolorosa, a nuestro problema real.

  • “Para entender que mi padre comete errores y aprender a valerme por mí mismo, respetándole”
  • “Para distanciarme de mis compañeros de trabajo, ganar la confianza y el aprecio de mi jefe y quizá así tener una mejor posición laboral”
  • “Ningún ‘castigo’ me sirve para nada, es una lección más de la vida que tomo con valentía, mente abierta y disposición de mejorar mi vida”

También es interesante resaltar el hecho de que cuando preguntamos “¿por qué?” emerge en nosotros un sentimiento de frustración, rabia, ira, tristeza. Sin embargo, al preguntarnos “¿para qué?” emerge un sentimiento de optimismo, aceptación, concienciación.
Miedo y soledad

Sucedanios de AMOR

Cuando somos niños, nuestros padres son nuestros grandes héroes. Todo lo hacen perfecto, nos dan todas las soluciones a nuestros problemas. Sin embargo, llega un momento en que empezamos a darnos cuenta de que ni son tan perfectos ni nos solucionan nuestros problemas.

A llegado el enfrentamiento generacional por que ha terminado el ‘engaño’ y somos capaces de ver los sucedanios de AMOR que nuestros propios padres nos han estado dando durante estos años de infancia.

Aunque sea doloroso y parezca muy duro, los padres raramente ofrecen AMOR a los hijos, ya que el concepto del AMOR no suele ser aprendido en ninguna parte ni nos es facilitado en ningún cajero:

  • Dependencia
    Durante los primeros meses, se confunde la lactancia como AMOR. La supervivencia entregada por los padres puede llegar a ser un gesto amoroso, pero en ningún caso es AMOR.
  • Aprobación
    Rápidamente, el niño aprende que es más “querido” si cumple las condiciones impuestas por los padres. Este chantaje emocional durará varios años.
  • Enamoramiento
    Llega un momento en que los padres se llegan a “enamorar” de sus hijos y viceversa, con la consecuente ceguera emocional que implica.

El amor

En ninguno de estos casos se está dando AMOR al niño, ya que el AMOR no es un sentimiento, el AMOR es un hábito, la consecuencia de un comportamiento afectuoso.

La definición más exacta y esperanzadora de AMOR entonces sería:

«AMOR es desear y favorecer el desarrollo intelectual, físico, emocional y espiritual del otro.»

Carlos Odriozola

Se debe apreciar en la definición que, además de desear, es favorecer, lo que implica poner nuestro esfuerzo en el otro. Sólo así estamos dando AMOR.

Próximamente: Responsabilidad.

 

Terapia humanista, nuevo centro en Málaga 24 / Marzo / 2008

Mañana, 25 de marzo de 2008 se pone en marcha un nuevo centro de psicología Gestalt en Málaga, Terapia Humanista, dirigido por Antonio de la Torre, psicoterapeuta humanista formado en Málaga y psicólogo clínico formado en la Universidad de Barcelona.

Terapia Humanista

Con esta nueva iniciativa se pone de manifiesto el gran interés de muchas personas por llevar a cabo una terapia sana, de desarrollo personal, con la clara intención de mejorar sus vidas sacando partido de lo mejor de sí mismos.
La terapia llamada “humanista” bebe sobretodo de la terapia Gestalt, aunque combina otras vertientes y herramientas para desarrollar las sesiones de terapia, como bioenergética o la psicología transpersonal.
En cualquier caso, el deseo y el motor que mueve esta importante y creciente vertiente es el de profundizar en la raíz de nuestros males y angustias, para así erradicar los síntomas (claramente opuesto a la psicología tradicional, que solventa los síntomas, pero estos reaparecen de la misma forma o con otro aspecto ya que la raíz sigue sin estar trabajada).

La terapia que sigo desde hace ya tres años en Granada es bioenergética, aunque está apoyada firmemente en la terapia humanista. Por mi experiencia propia, puedo decir que ha sido y está siendo un gran descubrimiento para mi vida, una nueva forma de rehacer y una forma de aprender a ver las situaciones con otra perspectiva (que no se me olvide que un día tengo que escribir sobre la “perspectiva”). Gracias a esta terapia estoy descubriendo un nuevo Juan y, aunque a menudo quiera aflorar el antiguo, junto a sus demonios, he de decir que mis pasos me llevan cada vez más lejos de él.

Así pues, no puedo más que felicitar y animar a Antonio para que le vaya lo mejor posible, enviándole mis mejores deseos y sabiendo de antemano que muchas personas van a beneficiarse de su llegada.

Terapia Humanista
Plaza Uncibay 9, 1ª planta
29008 Málaga
teléfonos 644 476 267 / 952  212 250
www.terapiahumanista.es
 

Psicología Práctica para la Vida 1 (de 5) Estructuras de carácter 1 / Marzo / 2008

    1. Estructuras de carácter
    2. Del miedo al amor
    3. Responsabilidad
    4. Agresividad
    5. Perdón

      Son las 19 h. del martes, 23 de octubre de 2007. Hace poco que he llegado a Málaga en autobús desde Granada para asistir a la primera conferencia impartida por Carlos Odriozola en su Centro de Psicología Humanista, la primera de su “Curso de Psicología Práctica para la Vida”, del cual escribí hace unos días.

      Los primeros instantes son algo confusos, porque l@s asistentes no sabemos si se paga en el piso 2º o en el 4º. Se resuelve en pocos minutos y Enrique y yo nos vamos sentando en cualquiera de las sillas de la sala principal. En cada silla encontramos una libreta A5, con algunos folletos sobre el Proceso MAR o el Curso de Formación. Más tarde, llegan Antonio y su hermana Belén. Por fin, Carlos se presenta y comienza su aligerada, cotidiana y expresiva presentación.

      A continuación traslado algunas de las ideas de la conferencia, sin más interés que dar a conocerla. En ningún momento puedo asegurar dichas ideas y mucho menos el haberlas explicado correctamente, pues mis conocimientos no son exhaustivos. Esta traslación es un breve resumen de la conferencia y, si estás cerca de Málaga, te animo a asistir para experimentarla.

      Eneagrama Estructuras de carácter

      Las estructuras de carácter vienen a ser las diferentes personalidades que, a medida que vamos creciendo, se van formando en cada un@ de nosotr@s. Esta estructura nos va a marcar de por vida y vamos a “movernos” siempre a partir de ella, con sus ventajas y desventajas, beneficios y consecuencias.
      Muchas veces, nuestra estructura (personalidad, comportamiento, forma de ser…) nos juega malas pasadas y nos pone en contra de los demás o de nostr@s mism@s. Es entonces cuando desearíamos tener otro carácter, o más paciencia, o más voluntad, etc.
      Para dar explicación a todo esto, debemos irnos a la infancia, desde que nacemos:

      En los primeros años, el bebé se encuentra en un mundo totalmente nuevo, cálido y agradable o frío y hostil según el momento, por lo que el bebé debe adaptarse a dicho mundo, lo que conlleva una serie de sacrificios.

      El bebé aprenderá poco a poco que las normas impuestas por el resto no equivalen a sus experiencias propias (en primera instancia, impuestas por los padres y el resto de familiares). Dará lugar a enfrentamientos entre qué quiere y cómo lo quiere.

      Antes que alimento o refugio, el bebé necesita afecto para sobrevivir, por lo que hará lo necesario para recibir dicho afecto cumpliendo las expectativas de los demás.

      Consciente o inconscientemente, el resto aplicamos sobre el bebé una serie de chantajes emocionales para satisfacer nuestras propias necesidades y no las del bebé, por lo que éste aprenderá y se adaptará mediante unos patrones repetitivos. («esto no se toca», «¿no me das un beso? pues ya no te quiero», «si no te portas bien no podrás jugar», «¿quién te quiere más?», «si dejas de llorar te doy el juguete»…).

      Entonces, el bebé (o el niño) confunde lo que es con lo que hace. Comienza a conocer la cultura del hacer (no la del ser). En este hacer, el niño empezará a percibir que en su búsqueda de afecto, de AMOR, ha hecho todo lo posible y que, finalmente, sólo recibe la aprobación.

      «Vendemos el alma al Diablo para recibir AMOR, y nos dan gato por liebre, por que sólo recibimos aprobación.»

      Carlos Odriozola

      Si atendemos a la palabra “persona” esta proviene del griego, para identificar a aquél que actuaba en una obra de teatro griego. En dichas obras, se usaban máscaras.
      La personalidad es lo que nos proporciona nuestro carácter. Sin embargo, tanto el actor de aquellos teatros griegos como los personajes que usamos a diario en nuestra vida, llevamos una máscara crónica, que nos permite movernos en el entorno social y la cual se ha forjado a partir de nuestras experiencias en los primeros años de la infancia.

      En resumidas cuentas:
      el AMOR es incondicional, proporciona paz interior y se basa en la aceptación, mientras que
      la aprobación es condicional, proporciona tensión interior y se basa en la exigencia.


      El Eneagrama

      Tras explicar de dónde nacen las diferentes estructuras de carácter, Odriozola hace hincapié en una de las herramientas más importantes a la hora de aprender y conocer dichas estructuras: el Eneagrama.

      El Eneagrama (sin ser un profundo conocedor) es una clasificación de las estructuras de carácter basada en el movimiento interior que tenemos cada un@ de nosotr@s y que se identifica con los nueve (no siete) pecados capitales como contrapunto. Cada estructura es un eneatipo:

      Eneatipos

      1. El reformador
        Es una persona que desea la perfección, por lo que siempre estará corrigiendo, mientras que siempre verá el vaso medio vacio, viendo lo que falta. Es muy racional y controlador, con unos principios claros y sólidos. La ira es su peor enemigo, pues quieren reprimirla, hasta que finalmente explotan.
      2. El ayudador
        Es una persona que desea ser amada, por lo que se entrega sin dudarlo a los demás, cubriendo las necesidades ajenas y olvidando las propias, siempre esperando algo a cambio. Es generoso y a la vez posesivo. El orgullo es su peor arma, que intentan cubrir con actos altruistas.
      3. El triunfador
        Es una persona que desea el éxito, y no lo oculta. Es ambicioso y cuida al detalle su imagen para obtener el aplauso ajeno. Aunque todo ello conlleve una separación de los sentimientos. La vanidad es su gran baza y les ayuda a conseguir con éxito sus objetivos.
      4. El individualista
        Es una persona que desea lo que no tiene, que vive en la queja constante. Está muy conectado con el pasado y sobreviene una gran carencia que le proporciona sensibilidad y dramatismo. La envidia es su gran adversario, ya que la gran mayoría de atenciones a los demás es para saciar su carencia.
      5. El investigador
        Es una persona que desea saber, su mente y su capacidad de observación le llena de profundos y variados conocimientos, aunque después le provoque una gran desconfianza y un aislamiento social. La avaricia es una hoja de doble filo que les proporciona sus dosis de sabiduría para tapar sus ignorancias.
      6. El leal
        Es una persona que desea cumplir las normas, hacer caso de la autoridad es su mayor refugio aunque le pueda poner nervioso, demostrando un miedo generalidado y una falta total de espontaneidad. La cobardía es el peor de los males que sufren, ya que viven en una inseguridad constante que suplen con un cumpliento de las normas constante.
      7. El entusiasta
        Es una persona que desea la alegría, busca nuevas experiencias en todo momento para no pensar demasiado en el pasado, lo que provoca una desconexión absoluta con el propio dolor. La gula es su mayor enemigo, que les hace estar muy dispersos y ausentes del presente, aunque con ello obtienen altas dosis de vacuo placer.
      8. El desafiador
        Es una persona que desea dominar, por lo que impone su autoridad por las buenas o por las malas, cuidando de los suyos para protegerse en todo momento, aunque para ello deba recurrir a la humillación, que le proporciona una profunda soledad. La lujuria es su gran baza a la hora de ejercer su poder.
      9. El pacificador
        Es una persona que desea evitar el conflicto, sin mostrar sus propias necesidades siempre atiende a las ajenas para intentar hallar la mejor solución, pues ante todo desea paz interior. La pereza es su peor arma: los hace agradables y relajados, al menos de aspecto, ya que por dentro mantienen una tensión por no atender sus necesidades.

      Como última anotación, Odriozola nos comenta que el 80% de nuestros pensamientos diarios son preocupaciones.

      Así termina esta primera conferencia, tras una puesta en común y una serie de preguntas realizadas por l@s asistentes, sabiamente respondidas por Odriozola.
      Próximamente, “Del miedo al amor”.
      Más información sobre el Eneagrama en The Enneagram Institute (en castellano).

       

      Psicología Práctica para la Vida, en el Centro de Psicología Humanista (Málaga) 19 / Febrero / 2008

      Psicologa Práctica para la Vida El pasado mes de octubre de 2007 pude asistir en Málaga a las conferencias enmarcadas en el “Curso de Psicología Práctica para la Vida” que imparte Carlos Odriozola en su Centro de Psicología Humanista. Aprovechando que ya han inaugurado su página web, paso a comentar este curso.

      Dichas conferencias son un apunte rápido de cuestiones y planteamientos útiles para nuestro día a día, teniendo base en sus planteamientos las diferentes estructuras de carácter del ser humano, introduciendo superficialmente el eneagrama; la educación infantil; la responsabilidad de nuestros acto; la agresividad hacia los demás o hacia nosotr@s mism@s; o el perdón como último recurso para hallar la paz anhelada.

      La verdad es que la información aportada probablemente ya lo sepamos por otras fuentes, otros cursos o talleres que hemos hecho, o libros que uno lee. Sin embargo, la exposición y el planteamiento, estructurado en los apartados antes mencionados, así como un ambiente relajado, facilitan la asimilación de las “técnicas” que nos están transmitiendo. Técnicas en sí realmente no son, se trata más bien de replanteamientos de situaciones ya conocidas, el famoso cambio de perspectiva.
      Por ello, por el hecho de que nos lo expliquen tan bien, somos capaces de hacerlo nuestro y adaptarlo a nuestras necesidades. Aunque uno se resista, al menos ya se ha escuchado.

      Divididas en cinco sesiones, de hora y media a dos horas cada una, Odriozola explica con detalle los fundamentos de sus argumentos, hasta que se encuentra con planteamientos que los asistentes casi siempre cuestionan. Es aquí donde la participación del público, unas 30 personas a lo sumo, pueden opinar, rebatir o aclarar sus dudas sobre lo hablado.
      Al tener una semana por medio entre una sesión y la siguiente, Odriozola realiza un breve resumen del día anterior.

      El curso de cinco conferencias cuesta 150 €, se realiza en el centro de Málaga o bien en otros lugares concertados. Próximamente, realizaré un resumen de cada una de las conferencias, como manual referencia a este curso.

      Centro de Psicología Humanista
      Alameda de Colón 26, 2ª planta
      29001 Málaga
      teléfono 952 213 429
      www.centrodepsicologiahumanista.com