El arte de matar un perro
1 / Marzo / 2008 por Juan Díaz
A través de mi amiga Elena me llega la triste noticia de una nueva expresión de arte: matar a un perro por inanición.
No desearía hacer propaganda del artista X que realizó semejante acto ni la organización que lo permitió. A ver si puedo conseguirlo…
Este perro estaba en la calle, abandonado, hasta que un artista X lo capturó y lo ató como se ve en la imagen para servir a sus propósitos: ser un reflejo de la actual tolerancia e indiferencia del ser humano al sufrimiento ajeno.
Durante la exposición, parece ser que nadie, ni responsables ni público asistente, se ocupó de proporcionar comida y ni siquiera agua al animal, falleciendo por inanición en sólo un día.
Según la directora de la galería de arte, el animal escapó el tercer día de exposición.
Esto ocurría el pasado 16 de agosto de 2007 en la Galería Códice, de Nicaragua, aunque otras fuentes apuntan a la Bienal Costarricense de Artes Visuales 2007 conocida también como Bienarte. Esta organización se desentiende completamente de este hecho.
Pues bien, no sólo se realizó la “obra” si no que el artista X ha sido seleccionado para asistir a la Bienal Centroamericana de Honduras 2008. Como rechazo y denuncia a tal acto y para evitar que se pudiera repetir, existe una recogida de firmas que puedes firmar aquí mismo: http://www.petitiononline.com/13031953/
He aquí un vídeo que narra esta historia, con imágenes del animal:
El caso ya no es que esto ocurra ni que el artista X esté adquiriendo cierta fama por su obra (quizá esa era la auténtica intención). Para mí, lo realmente preocupante de esta situación es que sigan existiendo personas que, desconectad@s de su mundo emocional, sean incapaces de contactar con el dolor ajeno e incluso el propio.
Cuando intento mostrar mi postura sobre la defensa del reino animal, el evitar consumirlos o comprar químicos que experimentan con ellos, me doy cuenta que, la gran mayoría elige por no querer conocer la realidad al respecto y, en numerosas ocasiones, recurren a la burla, el cinismo o el sarcasmo.
Entonces, no me sorprende que exista una obra en la que un perro está muriéndose de hambre y que nadie haga nada.
Espero que, con el tiempo, gracias a toda acción que podamos realizar desde nuestro interior, desde el amor, podamos servir de ejemplo para que el resto puedan tomar conciencia de éste y otros muchos problemas.
Puedes firmar la petición aquí.
Si buscas en Google o YouTube “bienarte” podrás encontrar fácilmente más información sobre este hecho.
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Qué triste suceso y decir que eso es arte me parece un sacrilegio. Debemos amar más, eso está claro, pero no sólo a los humanos sino también a los animales que tanto sufren hoy en día.
bienarte es una
mierdaque no deveria existir como le llaman a esto arte, perro artista porque no se amarro usted mismo y se murio de hambre .ver morir personas con estos pensamientos tan crueles si es un arte y no me perderia ver su muerte,como se nota la cobardia del super artista y el de los que lo coronan.los animales son lo mejor del universo y nosotros estamos vivos para poder admirarlos, ama los inimales a todos y respetemoslos porque no sabemos lo importantes que son para nuestra subsistencia en el planeta . aprende amar a los que no nos hacen daño a los que conocemos y que tenemos a nuestro lado los animales y si no los conoces intentalo .porfavor y no apoyes esta clase de organizaciones o personas jamas te lo suplico.Edito: por favor, evitad insultos y amenazas.
tengo un perro se le a salido la matriz y no tengo para pagar la opercion no quiero verla sufrir y quise sacrificarla pero no pude ya que le di veneno campeon y es para ratas y no le a hecho nada no quiero que sufra por favor ayudame a la solucion gracias
Respondiendo a Yajaira: Me parece increible que digas que “no quiero que sufra” tu perra y, sin embargo, “le di veneno campeón (?) y es para ratas y no le a hecho nada” (cito textualmente). Si tu perra tiene un problema de salud tan grave como el que comentas y nu puedes operarla, al menos pide ayuda para reunir el dinero necesario o, como última instancia, sacrifícala usando la inyección veterinaria, con la que no sufre en absoluto (más allá de desconocer su pronta marcha de esta realidad).